1. Os explotáis granitos y puntos negros mutuamente

Los puntos negros de la nariz, aquellos que salen en la espalda… Es ver uno y no poder resistirse a extraerlo de su piel, te produce un pequeño subidón (un tanto asqueroso, seamos sinceras) que no puedes explicar con palabras.

2. Preguntar por el estado de tu nariz después de sonarte los mocos

Antes te mirabas con disimulo en el espejito que sueles llevar en el bolso, no fuese a ser que después de utilizar un pañuelo quedasen en tu nariz restos indeseados a la vista. Ahora simplemente alzas la barbilla para enseñarle bien la nariz a tu pareja y preguntarte románticamente: «Cariño, ¿tengo mocos?».

3. Tener una noche apasionada… a pesar de no haberos depilado

A ver, a estas alturas de la película está más que claro que la atracción que sentís el uno por el otro es imparable. Aunque a alguno se os haya olvidado pasaros antes la maquinilla, eso no tiene por qué restar fogosidad a vuestros encuentros.

4. Bailar ridículamente en la discoteca

O dónde sea. Con el paso de los años habéis desarrollado ciertas coreografías que os convierten en los reyes de la pista… O al menos eso es lo que vosotros creéis.

5. Hacer pis mientras el otro se lava los dientes

Pensabas que era una línea que nunca cruzarías porque, una vez lo haces, no hay vuelta atrás. Pero al final terminasteis perdiendo la vergüenza.

6. Poneros apodos ridículos

Llamar a tu pareja por su nombre de pila es algo que solo sucede cuando se aproxima una Tercera Guerra Mundial entre los dos. Normalmente os referís el uno al otro con apodos ridículos y/o altamente azucaradosque mantenéis en secreto por vergüenza a que alguien los descubra.

7. Grabaros vídeos o haceros fotos que jamás deberían salir a la luz

Y no hablamos de material +18, no, no. Si no de vuestras fotos y vídeos haciendo el friki con los diferentes filtros de Snapchat.

8. Soltar alguna que otra flatulencia discreta

Tal vez hayan sido de las que no suenan y puede que tu pareja no se haya enterado (o sí, pero disimule para no ver oler la triste realidad), pero seguro que alguna se te ha escapado delante de tu chico o chica.

9. Cotilleáis sobre otras parejas

Y siempre llegáis a la misma conclusión: ¡vuestra relación es la mejor.

10. Probar cosas diferentes en la cama

Se suele decir que el sexo es mucho mejor cuando lo practicas con aquella persona con la que guardas confianza, ¡y cierto es! Seguro que habéis probado nuevas técnicas, prácticas y posturas que no imaginaste nunca…

Vía: enfemenino.com